“Problemas de interpretación sobre qué derechos deben prevalecer”

 

 

POR: MARÍA CONCEPCIÓN STAHL GARZA

La Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han conocido en los últimos años una gran cantidad de casos que involucran litigios entre pueblos indígenas…

 

La Organización Internacional del Trabajo en el año de 1989 creó el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales conocido como Convención 169 de la OIT ratificado actualmente por 22 estados, a fin de considerar a los indígenas como titulares de derechos humanos que impliquen conservar sus orígenes, sus tradiciones y su historia,  adminiculado a lograr un bienestar común que implique el desarrollo social y económico tanto en México como en otras naciones.

 

Actualmente, ciertas actividades de diversos sectores económicos se han desarrollado en zonas que se encuentran inmersas en territorios de comunidades indígenas, lo que ha generado la existencia de conflictos judiciales en los que se dan problemas de interpretación sobre qué derechos deben prevalecer, es decir: ¿debe estar por encima un derecho humano sobre otro? Este conflicto, incluso ha llegado a suspender la actividad económica de manera temporal, deteniendo el desarrollo económico de la región debido al conflicto de prevalencia de derechos antes mencionado.

 

Es importante abordar este tema, en la medida en que hoy en día la actividad económica en diversos sectores, ya sea pública o privada se han visto impedidas en ocasiones para desarrollar actividades ante la imposición de litigios constitucionales a pesar de la existencia de derechos adquiridos previamente a la suscripción por el estado de México al Convenio de la OIT, el cual data de fecha 1989.

 

En mi opinión el tema de la ponderación de derechos conlleva o debe conllevar a un equilibrio constituido en la medida que sean favorables a ambos derechos, en atención a que en la actualidad no existen precedentes para lograr la formación de criterios que permitan resolver los conflictos de interpretación de derechos que actualmente existen,  y lograr una verdadera ponderación de derechos, principios e intereses que evite procesos jurídicos interminables que detengan el desarrollo y actividad económica de los estados.

 

 

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La subcontratación en las empresas

Por: Lic. Francisco Israel González Puente

Subcontratación en las empresas-Ver pdf

A raíz de la reforma en materia laboral del 1° de diciembre de 2012,

uno de los puntos más importantes que se abordaron en la Ley Federal del Trabajo, fue el tema de la regulación de la subcontratación en las empresas -Outsourcing- debido a las consecuencias que podrían tener el que este tipo de relaciones contractuales repercutieran en las demandas laborales y de seguridad social de las empresas, en la medida que, por un lado, sí se justifica la contratación por este medio y por otro, únicamente se utiliza para evadir obligaciones patronales.

La subcontratación se da cuando una empresa contrata los servicios de otra para llevar a cabo actividades específicas, cuidando siempre que quien brinda estos servicios especializados tenga la capacidad suficiente para responder por todas y todos los empleados que proporcione, para llevar a cabo estas actividades, así como que cuente con el patrimonio suficiente para hacer frente a cualquier contingencia que se pueda presentar, y quien contrata debe vigilar que los trabajadores que prestan el servicio externo no sean considerados como empleados o trabajadores de su empresa.

En este tema, es de vital importancia la práctica de prevención para así brindar mayor seguridad jurídica y patrimonial a ambas partes, y no exponerse a un conflicto en materia laboral por una mala asesoría o en su defecto, un acuerdo que no cumpla con todos y cada uno de los requisitos de protección, para así excluir la responsabilidad que pudiera surgir por la terminación de un contrato en materia de subcontratación de otra empresa o de personal, o que se considere que los trabajadores proporcionados por la contratista pertenecen a la empresa contratante.

La subcontratación puede darse desde dos vertientes: la primera tiene que ver con quién y cómo se lleva a cabo esta contratación de servicios o de personal, y la segunda va encaminada a que la contratación de estos servicios sea especializada, y para ello la Ley Federal del Trabajo nos brinda ciertos requisitos que se deben cumplir para evitar un conflicto

entre los contratantes que pudiera derivar en demandas laborales. De igual manera, estos requisitos brindan a las partes que celebran este tipo de contratos, la seguridad de que cada uno se hará cargo de su personal y de cumplir con las obligaciones plasmadas en el contrato. Para ello es de vital importancia el contenido de las cláusulas que se plasmarán en el contrato y repartir las responsabilidades que cada una de las partes tendrá.

Teniendo una buena labor de prevención desde el origen, es decir, desde la celebración del contrato, se puede mejorar y brindar mayor seguridad jurídica y social a las empresas que celebren este tipo de contrataciones, para distribuir de manera correcta las obligaciones plasmadas en el documento que los vincule.

Evitando litigios con la redacción de un buen contrato

Por: Lic. Ximena Delgadillo Vélez

Evitando litigios con la redacción de un buen contrato -Ver pdf

Con una adecuada asesoría se logra un contrato bien redactado…

Hace poco tuve la oportunidad de opinar sobre un litigio relacionado con un contrato de compra-venta, y me llevé la gran sorpresa de que lo que había dado origen al juicio fue la falta de claridad en la redacción de las cláusulas del documento, por lo que reflexioné sobre la importancia de firmar contratos bien redactados.

¿Cómo podemos saber que estamos firmando un “buen” contrato?

Actualmente los contratos constituyen un elemento fundamental para regular las relaciones, negocios y proyectos entre las personas, y esto implica la necesidad de redactar convenios que prevean todos los escenarios posibles y garanticen la seguridad para ambas partes respecto al cumplimiento de sus obligaciones.

Un buen contrato es aquel que si se cumple no habrá necesidad de volver a sacarlo de nuestro archivo, y que si no ocurre así, podremos tener la garantía de exigir a la contraparte aquello que nos debe de cumplir.

Esto implica la redacción de cláusulas en las que se especifique a qué nos obligamos, a qué se obliga la otra parte y qué pasa si no cumplimos. Así, siempre que un contrato sea claro en su contenido y en las obligaciones que le corresponden a cada una de los involucrados, no habrá duda de cuáles son las responsabilidades de cada uno dentro de la relación, negocio o proyecto de que se trate, así como se sabrá lo que se espera de cada una de las partes.

También será importante prever escenarios para que, en caso de que alguno de los implicados en el contrato incumpliera sus obligaciones por cualquier motivo, la otra parte tenga la certeza de que en el contrato han quedado establecidos los medios necesarios para poder exigir al otro, o bien pueda resarcirse a la parte afectada por el daño que le ocasione el incumplimiento de su contraparte.

Si se cumplen con esas características, podemos hablar de que se está firmando un “buen” contrato.

Actualmente ante la implementación de los medios alternos de solución de conflictos cuya finalidad es evitar litigios de larga duración, éstos pueden preverse desde la firma del contrato. Estas cláusulas pueden tener especial relevancia, pero deben de ser muy claras en la medida que establecen procedimientos y formas de solución pactadas por las partes. Para

estos efectos, la cláusula compromisoria debe de estar redactada por especialistas en la materia, para que ésta se vuelva un instrumento eficaz.

Por ello es que se recomienda redactar contratos cuya característica principal sea la claridad, ya que así tendremos la seguridad de que lo que se cumplirá a cabalidad lo especificado, reflejando la intención de los contratantes. Los contratos son instrumentos de negocio y facilitadores de relaciones, no motivos de desacuerdo.

¡Antes de firmar un contrato ¡asesórate con un abogado especialista! Este te brindará seguridad y certeza jurídica en cada documento que firmes